Turismo en Purmamarca

Sin lugar a duda, el atractivo por excelencia de este pequeño pero encantador pueblo, es el Cerro de los Siete Colores. Centinela de Purmamarca, presenta gran variedad de colores, que se generan por la composición de minerales. Entre ellos se destacan, el sulfuro de cobre, el oxido de cobre y el oxido de hierro, presente en muchos cerros del Noroeste Argentino y que aporta el rojo intenso de la región.

Cerro de los siete colores

Al llegar a este pueblo, enseguida podrás distinguir la montaña que estamos describiendo ya que se encuentra frente a la ruta por detrás de Purmamarca. Dependiendo de la ubicación del sol, se destacarán más los colores de este arco iris natural. El mejor horario es desde el amanecer hasta el mediodía, cuando el sol enfrenta al cerro y se destacan fuertemente todos los colores.

El mejor lugar para fotografías esta joya es a la entrada del pueblo, más precisamente unos 300 metros antes, sobre la ruta de acceso. Aquí se podrá sacar la foto más popular del Noroeste Argentino.

Paseo de los Colorados

Este paseo comienza por una de las calles de Purmamarca, en dirección al cementerio. Se encuentra señalizado, pero ante la duda consulta a los pobladores ya que el pueblo es pequeño pero invita a perderse.

Quien escribe no conoce Marte, pero les puedo asegurar que este recorrido se asemeja mucho al planeta rojo. El paseo de los colorados recibe su nombre gracias al rojo intenso de los cerros que bordean este pequeño camino de tierra.

Hay 2 circuitos, si no cuentas con mucho tiempo, toma el circuito clásico que no te llevará más de 20 minutos (con escala fotográfica de por medio) y rodea al cerro de los 7 colores. El circuito más largo se adentra unos kilómetros entre los cerros.

Recorrido por el Pueblo

La plaza principal, ubicada en el centro del pueblo, es el punto de partida para recorrer este lugar. En la misma, se emplaza la feria artesanal, que agrupa a gran cantidad de lugareños que venden productos regionales y artesanales. Entre ellos se destacan los ponchos, bufandas, abrigos y artesanías con materiales propios de la zona.

Una particularidad de este pueblo (y todos los de la quebrada de Humahuaca, es la escasa altura de las casas, así como también la baja altura de sus pobladores originarios). Rodean este lugar cerros de diferentes colores. Las calles de Purmamarca te darán la sensación de estar detenido en el tiempo

Iglesia de Santa Rosa de Lima y Algarrobo Histórico

Se ubica frente a la plaza principal y su construcción data del siglo XVII, más precisamente el año 1648. En su interior se pueden apreciar valiosos cuadros de la escuela cuzqueña. Como muchas de las iglesias de la zona, es de arquitectura sencilla: una nave única, muros de adobe y se destaca la carpintería de cardón, donde además se pueden apreciar interesantes pinturas cuzqueñas de artistas anónimos como La Piedad y La Inmaculada Concepción.

A su derecha y de frente se ubica el Algarrobo Histórico, lugar donde descansaron los hombres del Ejército del Norte bajo el mando del General Manuel Belgrano. Detrás, se puede observar el Cerro de los Siete Colores. Fue Esta iglesia fue declarada Monumento Histórico Nacional en el año 1941.
(Horario de visita: lunes a sábados de 08:00 a 12:30 y de 16:00 a 20:00 horas. Domingos 09:00 a 12:00 y de 18:00 a 21:00 horas)

Cuesta del Lipan

La cuesta del Lipan es un paso obligado para llegar desde Purmamarca a las Salinas Grandes. Este sinuoso camino asciende desde los 2300 msnm hasta los 4170 msnm en el abra de Potrerillos. Aquí se encuentra con un monolito remarcando el punto más elevado del camino y en ocasiones los artesanos que comercializan sus tallados en piedras se ubican en este punto.

Las curvas y contra curvas permiten a los turistas tomar cientos de fotografías desde diferentes ángulos y a diferentes altura. Es recomendable beber mucho liquido ya que a los 4200 metros de altura la cantidad de oxigeno en el aire es mucho menor y se dificulta un poco la respiración. Algo similar sucede con los vehículos que toman temperatura a medida que ascienden.

Salinas grandes

Este desierto blanco se encuentra a 3400 metros de altura en la denominada Puna Jujeña. 125 km la distancian de Purmamarca. Este recorrido requiere de al menos 2 horas de viaje (solo ida) ya que hay que atravesar la cuesta del Lipan.

Las salinas se originaron como consecuencia de la inundación de la puna con aguas con gran cantidad de sales minerales producto de los volcanes de la zona. Éstas salen se evaporaron dejando esta espesa capa de sal en el suelo. Este proceso tuvo lugar hace mas de 5 millones de años.

Salinas Grandes

Este paisaje único de casi 12,000 hectáreas se puede atravesar en auto. Es recomendable visitar los piletones de agua, desde donde se extrae la sal que luego se comercializa. Allí se encuentran los pobladores de la zona que venden a los visitantes las esculturas de sal y piedra hechas por ellos mismos.

Recomendamos usar anteojos negros en caso de permanecer mucho tiempo en el lugar ya que el reflejo del sol en la sal puede dañar los ojos (aclaramos que solamente si se permanece mucho tiempo).

Al atardecer se puede obtener una vista fabulosa de este lugar, generándose un color naranja en el cielo. Si te decides a esperar este momento, regresa con cuidado ya que tendrás que bajar por la cuesta del Lipan para llegar hasta Purmamarca (Pueblo turístico mas cercano a excepción de Susques que queda hacia el oeste).

Continuando por la ruta que atraviesa las salinas, se llega a Susques un pequeño pueblo donde funciona la aduana Argentina, ya que luego se cruza a Chile a través del paso de Jama a 4.200 msnm.

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